martes, 1 de diciembre de 2015

Alto Sax.

Ahí está. Simple. Perfecto. Desarmado.. En su mismo viejo estuche marrón.. Esperando el próximo concierto. Es un YAS 23 de estudio, que suena como el mejor saxo del mundo.Yo creo que ni él mismo puede entender cómo pasamos de tocar en el subte hace tantos años, a viajar al Paraguay, a Israel, Rusia.. A dar vueltas por toda la Argentina.. tocando en unos meses toodas las horas que habían quedado pendientes.. Lo creo sorprenderse con la velocidad nueva del que ahora ensaya muuuuucho y todo el tiempo.. Nunca había vivido un tiempo de espera tan largo. Lo vivimos juntos. Desde que nos juntamos en 1991, hasta Marzo de 2014. Preparándonos para "Salir a Tocar". Donde fuera. Eso supe siempre: "Donde sea". En la calle, en Teatro.. con una banda.. Para ocho mil personas o para seis. O para dos.. Es muy importante hacer lo que se dice. Lo que se decide con el alma. Lo que se siente con el corazón. Y ahí está. Como sin saber. Soñando tan fuerte y honestamente que sencillamente ocurrió. Mi saxo alto y yo cumplimos hace mucho el sueño de salir a tocar. Todo esto otro, no se.. Es como el sueño perfecto de un sueño que un sueño mío tuvo en una noche de inspiración. Si: El sueño perfecto de un sueño perfecto que un sueño perfecto me regaló una noche. Ahí está: Mi saxo alto.